lunes, 28 de diciembre de 2009

Para mis queridos no feminos



Piggy: Qué hacemos aquí???
Kitty: no sé..lo que pasa es que kiri ahora prefiere pasar todo su tiempo viendo blogs en blogger..meh esta obcesionada con los cuentos cortos y con el Opus Dei
Piggy: y eso????
Kitty: cosas de kiri
Kiri-kiri: Dejen de rajar de mi...visité el blog del chico nube y me causó mucha gracia, es por eso, que citaré la lista de adjetivos despectivos del gran chico nube... con cariño para la mitad de mis ex y los ex de otras. También haré algunos comentarios acerca de estos peculiares adjetivos xD

Engreído ( Se creen los que lo pueden todo ( claro con ayuda de mami o papi) y ni un foco pueden cambiar)
Egocéntrico ( Sus mundos giran entorno a su estupidez)
Inseguro ( Esconden su verdadero yo tras una fachada inventada y te acusan a ti de ser la culpable de sus tonterias..Seguro que sus mamás no los quieren)
Inmaduro ( Preséntame un solo hombre maduro, bitte!!)
Orgulloso ( De esos hay muchos, encima de basofias, no saben reconocer sus errores y pedir perdón)
Complicado ( trata de entenderlos, porque stán pasando por un momento complicado en sus vidas. Están con su periodo xD)
Raro ( No se dejen engañar. Son raros, ustedes preferirán llamarlos especiales, pero no dejan de ser unos fenómenos y ni traten de cambiarlos. No funcionará)
Bipolar ( ay amor te quiero, eres perfecta, eres todo...dos semanas más tarde... te odio, desearía nunca haberte conocido, me enamoré de otra ¬¬)
Acomplejado macho chauvinista (... si, claro, si no eres virgen no importa igual te amo ( no importa porque solo te utilizaré por un rato, total ya has stado con tantos) y nosotras pobres ingenuas les entregamos nuestro corazón en bandeja de arcilla)
Pobre tarado ( eso deberiamos decirles...para que recuerden su realidad)
Pelele ( este me encanta...pobre pelele)
Falso ( si te llaman mentirosa es porque ellos tras su reservado o muy exótico disfraz esconden un secreto tenebroso y piensan que tú también ocultas algo)
Hipócrita ( Terminan contigo y quieren ser tus amigos...awww qué detalle!!!)
Idiota ( es su estado natural)
Infeliz ( es lo que son)
Pendejo ( uy sí, te amaré por 100pre... pero no eres a la única a la que amo. Estos chicos tiene un gran corazón)
Cobarde ( nunca falta el que quiere star contigo en secreto)
Imbécil ( de esos hay muchos)
Patán ( se atreve a insultarte o golpearte y no se pone a pensar que él también tiene una madre y no le gustaría que la traten como él te trato a ti)
Mal parido ( se nota que su mamá no les dio pecho de chiquitos)
Hijo de puta ( eso sta un poco fuerte ^^)
Perro
( mi perro es mas fiel que ellos)
Ruin ( sí que sí)
Eres de lo peor ( eso suelen decirte..qué no se ven en un espejo!!!!!)
Poco hombre ( ellos no son suficiente para nosotras..valemos mucho)
No vales la pena ( que lo sepan!!!, si valieran una sola lagrimita que derramamos...nos hariamos millonarias chicas!!!)

pero no todo es color hormiga, no, hay que reconocer que existen hombres buenos en este mundo, pocos, pero existen. Si conocen a alguno llámenme, no sean egoistas..las quiere un buen Kiri

viernes, 25 de diciembre de 2009

No tendremos nieve, pero sí unas lluvias torrenciales y granizadas del mal xD


Piggy: Feliz Navidad!!!!

Kitty: qué tiene de feliz???

Pîggy: pues..hmmm.. mensageé a todos mi amigos

kitty: y eso qué?

Piggy: pues..fue con tu saldo

Kitty: que tu qué!!!!

Piggy: Bueno, kiri cuentanos qué tal la Navidad de Dánica


Noche buena a más de 3 800 metros sobre el nivel del mar es lo que más le emocionaba a Dánica. Hacia tanto que no visitaba a su familia en esas tierras altiplánicas. Pensó que sería divertido tomar un vinito caliente,sí, un vinito bien caliente que le alegrara el alma y el cuerpo, escuchar como las gotitas de lluvia golpeaban las calaminas como si quiseran ser parte de la fiesta, festejar a la gente reventando sus cuetes de moda en plena vía pública y atragantarse con el suculento pavo y todo todo junto a su tribu familiar. En la costa la gente toma chocolate caliente en pleno verano, recordaba Dánica mientras ayudaba a su papá a preparar el vino caliente, costumbre que ya se habia convertido en una tradición . Para algunos esta costumbre es un toque extraña, pero Danica sabe muy bien que, en realidad, lo que ellos buscan es calentar no sus cuerpos, sino sus almas. Las ciudades de la costa aunque están llenas de color por todas esas luces y adornos que llevan en sus parques, edificios, casas, negocios, etc, carecen de algo, de esa mágia que solo un cielo estrellado te puede dar. Qué mejor adorno navideño que un cielo llenito de estrellas, qué mejor música que las gotitas de lluvia danzando en tu techo, qué mejor alabanza que la brisa del viento susurrando melodias inventadas.


La mañana del 24 una amiga de la prima de Dánica le leyó la mano. Fue una revelación, pensó Danica. Le habían dicho que el lunar que tenía en la palma de la mano era signo de que ella estaba destinada a dejar algo perdurable en este mundo, en esta vida. Danica se pregunta qué será eso que tiene que dejar. Solo sabe que sea lo que sea lo deja todo en manos de Dios. Tres amores marcarán su vida y uno de ellos, al que más amará Danica, no se quedará con ella ( qué triste saber eso!!). No debe confiar mucho en las personas y debe cuidar sus riñones. Tendrá un hijo al que llamará Fabian Aryuna(bueno esa parte no se la dijeron.Danica piensa llamarlo asi). 5pm mientras compraba los regalos a última hora, recordó a aquel amor que una vez la hizo sufrir, mas una inesperada granizada hizo que olvidará en qué estaba pensando para salir corriendo y reírse de lo ocurrido. Agradece al cielo por aquella precipitación repentina y por tener al lado a una amiga, hermana y confidente como prima. Noche buena ya está aquí. Reparten los regalos. A todos les han dado agendas. A su tía una olla en minuatura por la cual se queda un poco descontenta. Los fuegos artificiales se escuchan por todas partes; esta lloviendo a cantaros también. Danica celebra como a pesar de la lluvia la gente revienta los cuetes en la vía pública. Ya todo ha terminado, se va a dormir y le da gracias a Diosito una vez más por estar allí, por el frio espantoso, por el vinito caliente que los calentó a todos, por los regalitos comprados a última hora, por los berrinches de su tía que hacen sentir maduros a los demás miembros de la familia, por la lluvia inoportuna, por el desorden de su ciudad, por el pavo que no se descongelaba porque la temperatura ambiente era más fría que la del refrigerador, por sus amigos que le escribieron mensajes re cursis que casi la hacen llorar, en fin, le agredece por todo y dice una vez más...Feliz Navidad.


miércoles, 16 de diciembre de 2009

let me tell you...amore (cualquier parecido con la relidad es producto de una irremediable confusión de realidades eternas)






Dios es una esfera intangible, cuyo centro está en todas partes y la circunferencia es ninguna.


05/11/09 un día para recordar

Kiri: Como ya sabrán stoy pasando por una temporada emo hippy fatal….
Sobreviviré, no hay nada q no pase con el tiempo,y, como dice una canción, con suerte solo quedará una cicatriz.

Weco: sí, pero nada que una cirugía no pueda quitar
Kiri: jajajajajaja, ay que wina xD

Bueno, bueno creo que es tiempo de sacar todo esto que llevo dentro pero yaaaaa

Samira se despertaba una vez más desganada. Eran las 6 de la mañana y tenía que apurarse para ir a la U. Ya había faltado una semana y no podía seguir así, mas el tedio la abrumaba; era inevitable despertar y no pensar en él. Se sentía muy cansada, además, había tenido una pesadilla la noche anterior y la impresión la hizo despertar. Temblorosa y asustada trataba de controlar su agitada respiración. El estómago le dolía mucho, podía sentir como el miedo se transformaba en dolor e hincaba en lo más profundo de sus entrañas; sentía como si la frustración y la tristeza le fueran inyectados a modo de suero, podía sentir cada gota diluyéndose en su alma, devastando su cuerpo y espíritu, acabando lentamente con sus ilusiones, destruyéndola toda y el recuerdo de él era la peor parte. Mientras se retorcía en la cama y envuelta en una prisión de sabanas, recordó aquel libro que había leído hace tanto tiempo, El amor en los tiempos del cólera, Florentino había sufrido de síntomas parecidos a los de esta enfermedad cuando se enamoró de Fermina Daza y Samira no podía controlar las nauseas que sentía; muy en el fondo sabía que aun estaba enamorada, sí, aun lo amaba y le dolía en las entrañas que él la negara y no sintiera lo mismo que ella. Tiempo atrás, cuando aun eran amigos, él le había dicho que el amor nunca es recíproco, siempre habrá uno que ama y el otro tan solo se deja amar. Samira no lo creía así, ella creía firmemente que ambos podían entregarse de la misma forma y amar hasta más no poder. Sin saber que estaba siendo ella una vez más la mujer que supo amar y no fue correspondida.

Su primer beso había sido en un parque cerca de la Universidad. Cómo olvidarlo, se decía a si misma. Eran las 5 de la tarde, ella estaba en el tan conocido Jacaranda, lugar en el que se reunía con sus amigos para ahogar penas que ya habían aprendido a nadar y alegrías que habían sobrevivido al naufragio de la vida, pero ya era tarde y tenía que irse a recoger un certificado. Por alguna extraña razón ella e Ignacio habían decidido ir a un Seminario de Matemática Pura y Aplicada. Samira le había prometido ir a recoger el certificado de asistencia. Es por eso que a las cinco en punto salió del Jacaranda; corrió hacia el puente, subió las gradas tratando de evitar perder el equilibrio y no miró hacia abajo para evitar el vértigo que le producía ver tantos carros yendo a toda velocidad en aquella avenida Independencia. Al fin bajó las gradas, apresuró el paso; llegó al auditorio. Este estaba repleto; Samira trató de entrar lo más discretamete posible, buscó a Ignacio y se sentó junto a él, él la recibió con una sonrisa y le dijo: “hueles a alcohol”. Al terminar la ceremonia de agradecimiento, Samira e Ignacio fueron a recoger sus certificados. Extrañamente los certificados iban dirigidos solo a Don y ¿Doña? Dónde figura doña, Samira se preguntaba. Pensó que era muy descortés de parte de los organizadores olvidar que también asistirían mujeres al seminario. Su certificado iba dirigido a Don: Samira Valencia Delgado, en fin, se dijo así misma. Tal vez los organizadores no quisieron mandar a hacer certificados dirigidos a Doña porque no habían muchas mujeres inscritas, a lo mucho 9 o 10. Ignacio había ganado la apuesta. A las mujeres no les gusta pensar y por eso no asisten a eventos de esa clase, le dijo a Samira. Ella le había apostado 10 centimos a que irían más mujeres que hombres, pero perdió.


Tenían que irse. Sin embargo, Samira aun tenia impregnado el olor del alcohol en la ropa, por eso, ella le pidió a Ignacio que la acompañara a dar un paseo hasta que se le pasara el mareo y el olor. Ignacio aceptó y caminaron hasta un parque, en una banca vacia se sentaron; ella apoyó la cabeza en el hombro de Ignacio.


Hablaron acerca de cómo la brisa del viento acariciaba las ramas de los árboles produciendo sonidos inventados, hablaron del frío que calentaba las manos de Ignacio y del árbol gay que parecía estar observándolos. Ella se sentía tan bien junto a él, era el mejor amigo que había tenido hasta ahora, sí, un verdadero amigo, de carne y hueso, amigo amigo…Él no sabía, no tenía la más remota idea de cuánto lo amaba ella. El silencio los envolvía, ella quería abrazarlo, quería…quería aunque sea por una décima de segundo sentir el calor de su abrazo, sentir el latido de su gran corazón de amigo, sentirse protegida por aquel hombre que con tan solo una palabra podía dibujar una sonrisa eterna en el rostro de Samira. Ella quería arriesgarse, podía perderlo todo, eso lo sabía muy bien, pero un abrazo, solo un abrazo pedía. Tengo frió, le dijo, y sin más preámbulos lo abrazó y le pidió que le contara una historia, una historia acerca de un vampiro. El extendió su brazo y la abrazó y así, acompañados por lo crujidos de las ramitas del árbol gay, la helada banca y el cielo nublado, se entrelazaron en aquella noche fría. Sus narices estaban frías también, sobre todo la de Samira quien en un arranque de valentía decidió prestar por un momento el calor del cuello de aquel amigo para calentar su nariz fría. El por su parte, hizo lo mismo, entonces, esas narices hicieron lo que toda nariz hace: oler. A Samira el corazón parecía escapársele del pecho; había esperado por este momento toda su vida. Las narices olían, sentían la exquisita esencia que emanaba la piel, resultado de dos almas enamoradas; las narices recorrían cada superficie de aquellos rostros sonrojados por la emoción de sentir el calor ajeno por primera vez y, finalmente, esas dos narices se encontraron en un punto exacto, en la intersección producida por la suma de labios que se enredaban en un instante perdido en el tiempo, en un instante en que dos perezosos caracoles se regocijaban en fluidos tibios, dulces, lentos, lentos y rápidos. Samira sentía algo indescriptible, estaba segura de no haber experimentado esa sensación jamás. Era amor, se decía a sí misma, AMOR. Esa fuerza divina arremetía contra la pasividad de su corazón; sentía que el amor brotaba a borbotones e inundaba cada rincón de su delgada anatomía, ese amor incierto se desparramaba por todo el parque y crecía y crecía hasta cubrir al mundo, al universo entero. El amor, Eros tomaba el control de su vida y la tenía balanceándose en una cuerda de hilos multicolor y entregando su corazón en bandeja de arcilla. Él la había besado, sí, dejaba en sus labios una marca imborrable, dejaba en su abrazo un recuerdo que se convertiría en la peor tortura que jamás pudo imaginar. Ignacio le hizo prometer a Samira que no se iría, porque ya no staban solos, porque ahora se pertenecían el uno al otro.



Mas… ese amor se mantendría en secreto. Samira había aceptado esa condición, porque era mejor eso a pensar que el sueño, su sueño podría desvanecerse como un rayo de luz en las tinieblas, era mejor eso a pensar que nunca más tendría el calor de su abrazo, era mejor eso a verse sola e imaginar que lo que había sucedido entre ellos solo fue parte de un sueño, pero no pasó de ser un secreto, no pasó de ser solo un sueño. Ya son las 12:40 pm, tiene que ir a la U. Salé de la clase de epistemología, respira profundo; contiene la respiración y sale con la cabeza en alto; gira el rostro y por un momento sus miradas se cruzan. Él baja la mirada y sonríe, pero esa sonrisa no la dirige a Samira, no, todo ha terminado. El secreto fue develado, él no pasó la prueba de los cuatro vientos y se fue como una brisa perdida en la inmensidad del mar y junto a él una nueva víctima de Eros. Samira contiene las lágrimas. “ Me ama, entiendes, me ama”. Cómo olvidar esas palabras, cómo olvidar su sonrisa desdibujada, cómo dejar el dolor atrás… El tiempo pasa, el tiempo corre, el tiempo acelera. Las lágrimas se han agotado, el dolor se transforma, la perdida termina. Samira los ve pasar de la mano y ruega a Dios detener el dolor de cada puñalada de negación, de cada lanza de indiferencia, de cada lágrima ácida que corroe su ya cristalizado corazón , pero nada de esto pasa . Porque sabe que ella debe ser fuerte, sabe que tiene que aprender a sobrellevar el dolor del alma, sabe que tiene que tener paciencia y madurar moldeando con entereza el dolor del espíritu. Le dice que olvide la venganza, que sea amable y perdone a quien ama. Porque no hay dolor más grande que el que el mismo Dios sufrió. Samira se refugia en su luz y espera algún día devolver el favor a aquel que la sonrisa le devolvió.

Lima, diciembre del 2009
Hebreos 13:5