sábado, 12 de junio de 2010

Manto estelar


Si mañana me perdiera en un inmenso mar y la noche me cubriera con su manto estelar...Anoche fue una de esas tantas noches raras. Salí con unos amigos. Fuimos por un café a Starbucks. Yo necesitaba algo calentito porque, la verdad, últimamente he estado sintiendo un frío horroroso. Nace en mi corazón, lo sé, pero se hace perceptible solo en mis manos. No puedo calentarlas con nada; he intentado de todo, desde guantes de alpaca bebé hasta los ungüentos de mil raíces que usa mi tía, que por cierto son fabricados por la Química Suiza, pero nada ha dado resultado. Mis manos son más frías que las de un muerto. Trato de entender la razón, porque al parecer todo el resto de mi cuerpo parece tener una temperatura normal, solo mis manos son el problema. No siempre ha sido así… han habido ocasiones en las que las cosas fueron distintas. Mis manos no siempre estuvieron frías. Mi memoria es ingrata, pero un vago recuerdo me dice de la existencia de alguien que me tomó de las manos y pude sentir como un calorcito invadía cada rincón de mi cuerpo. Momentos calentitos, se sentía tan bien tener las manos tibias y suaves. Cómo quisiera poder recordar su rostro, mas no puedo hacerlo, solo puedo recordar su calorcito. Trato de revivir ese instante maravilloso de inmensa ternura, pero es inútil, mientras… Sigo mirando el techo oscuro, los tubos que cuelgan haciendo un recorrido extraño, la tonta araña de metal, los ceniceros, a la pareja que se besa apasionadamente en una esquina oscura, mis amigos que duermen en los muebles de los costados y esa canción que tantas veces escuché distraída en las clases de matemática y que ahora escucho aquí en este rincón perdido en el tiempo.




PS. El amor circular sin principio ni final mantiene vivo mi corazón :D