viernes, 3 de febrero de 2012

Reverse


Kiri en reversa

+ Kiri, kiri, wach auf!! Die mama hat gesagt du muss eine Runde mit Carlo machen.

•Ella, lass mich noch eine Minute schlafen!


Un dolor agudo se extendía por la espalda de Kiri. Sentía los pies entumecidos y la garganta muy seca. Abrió lentamente los ojos, pensando ver a la pequeña Ella delante suyo. Le diría que estaba muy cansada y que en unos treinta minutos sacaría al perro a pasear. Sin embargo , todo alrededor era extraño y ajeno, aún no podía entender qué pasaba y no comprendía dónde se encontraba. Envuelta en confusión sintió miedo, volvió a cerrar los ojos esperando que al despertar la pequeña Ella le sonriera y saltara sobre su cama para hacer que Kiri se levante. Nada de esto pasó, una voz cercana la despertó, era una risotada estridente. Kiri abrió una vez más lo ojos y vio a un hombre a su lado, una voz más delicada le preguntó si quería beber algo; kiri la observó algo confundida, mas para no pasar vergüenza por su largo e insólito silencio decidió tomar una Coca-Cola. El hombre que estaba a su costado le dijo alegremente que ya solo faltaban 3 horas para llegar a Lima.

+ Te has quedado privada,¿ verdad?
- Parece que sí
+ No te preocupes, en tres horas ya estaremos en Lima y seguro tu familia estará esperando te con una orquesta….

El hombre siguió hablando. Kiri había perdido cuenta de las horas en aquel avión. Todo parecía tan surreal. Hace un año, el mismo día y a la misma hora había estado muy ansiosa en el aeropuerto Jorge Chavez esperando el avión que la llevaría por un año a vivir la más grande aventura de su vida. El tiempo le había jugado un truco perverso, todo parecía tan reciente, como si hubiese pasado ayer. Sentada junto a una ventanita, kiri observaba un mar de inconmensurables nubes, sus pensamientos flotaban, se perdían, se mezclaban. Hace menos de una semana su chico F. había estado a su lado, sosteniendo su mano para hacerla sentir mejor, la había hecho reír y la había mirado a los ojos. Recordaba sus palabras de aliento, esas palabras que la levantaba cuando más derrotada se sentía. Necesitaba de sus palabras, pero estas se escondían entre los recuerdos. Hace unas horas se había despedido de sus amigos, hace unas horas había visto llorar a las peques Ella y Mia; las abrazó y prometió nunca olvidarlas, hace unas horas se había acurrucado como una bolita debajo de las mantas junto a su chico F, y , y ahora se encontraba a kilómetros de distancia de esas personas, de esos lugares, lejos, sí, estaba muy lejos.

Una voz se dejo escuchar en todo el avión, el capitán anunciaba la llegada del avión a Lima. La gente, exhausta por las horas de viaje, solo atinaban a mirarse y un tímido aplauso se dejo oír al momento del aterrizaje. La realidad se precipitaba en la mente de Kiri. Su tiempo en Frankfurt había terminado. Sin embargo, una vez más un pedazo de su alma se había quedado allá. Kiri por experiencia, sabía que esos trozos de alma son irrecuperables, se quedan allí acompañando a los lugares y personas que una vez amó. El tiempo seguía pasando, era hora de bajar de aquel avión, era hora de enfrentar su realidad. La gente se veía tan pequeña, los anuncios tan coloridos, no había ni un solo perro ladrando alrededor. A recoger las maletas, se dijo a sí misma, esperó y luego de muchos minutos y un esfuerzo sobrehumano para cargar las maletas y pasar los controles, al fin veía de nuevo a quienes más quería. Se sentía feliz, pero confundida, fotos, flores, todos hablan la misma lengua, entiende todo y , sin embargo, se siente perdida en mares de palabras, de frases que se entienden pero que no tienen sentido. Busca al chico F, busca a Marju, busca a Carlo, a las niñas, a las chicas…y una lagrimita se escapa y muere en su mejilla…

2 comentarios:

ROBERTO ANGEL Merlo dijo...

Se que lo has escrito hace tiempo, y mi comentario es como dejar un mensaje en una botella navegando. Por si lo lees, me gusta como escribes, eres narradora, y hay poca gente que lo haga.

Un placer leerte, te dejo mi blog
http://robermer.bolgspot.com
Un abrazo,
ROBER

Kiri dijo...

Oh, gracias Roberto. Traté de entrar a tu blog pero no puedo :/

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